Sufres, el dolor quema como un reflujo. Cambias tu cara y callas
después del arrgg y la comisura de tus labios ya no apuntan al norte.
Dices -estoy enferma- pero sigues resbalando en la misma esquina y
con el mismo pie; sabiendo que un poco más adelante hay un muelle,
el
puerto seguro, la solución ... pero no la que quieres, y sigues a la
deriva
quemando tus entrañas y maldiciendo, cogiéndote pena, hasta ver
amanecer.
Yolanda Hernández
Poemario Tu sentir vs el mío
Yolanda Hernández©Gitana
